La prensa dice

30 may
2010

Una Francia enferma, por Juan Pedro Quiñonero

Hay quienes piensan que la agonía o decadencia de Francia comenzó en el mes de mayo de 1940, cuando, en cuarenta días, el Estado francés se derrumbó como un volátil castillo de cartas. El 10 de mayo de 1940, las divisiones de los blindados de la Wehrmacht, precedidas por los bombardeos de la Luftwaffe, lanzaron en las Ardenas una legendaria Blitzkrieg que ocupó Holanda, Bélgica y Luxemburgo en cuestión de días. Las tropas alemanas entraron en París el 14 de junio. Seis días más tarde, Francia se rindió oficialmente y aceptó firmar un armisticio/capitulación sin precedentes.

PáGINAS VISIONARIAS. Hay una bibliografía española esencial sobre esa página trágica de la Historia de Francia. Solo recordaré los libros de César González Ruano, Sebastián Gasch y Carles Fontserè. La agonía de Francia, de Manuel Chaves Nogales, es quizá una de las obras más importantes y visionarias que sobre esa época se han escrito en cualquier lengua. Su lectura es muy recomendable para quienes intentan comprender las más actuales crisis de Francia y Europa (España incluida), víctimas de las tormentas monetarias internacionales. Chaves Nogales, uno de los periodistas españoles más clarividentes del siglo XX, decidió abandonar nuestro país en noviembre de 1936 para instalarse en París, donde comenzó a trabajar para varios periódicos americanos y como responsable de las emisiones en lengua española de la radio pública francesa. Traducía al castellano, por ejemplo, los editoriales de Jean Giraudoux sobre la gran crisis continental que precedió a la Segunda Guerra Mundial.

UN LARGO OSTRACISMO. Fue en Londres donde escribió La agonía de Francia, publicada originalmente en Montevideo en 1941. Allí, en la capital británica, murió tres años más tarde. Su memoria sufrió un largo ostracismo de varias décadas, víctima del odio que le profesaban fascistas y comunistas a un liberal independiente. Medio siglo más tarde, su obra ilumina el eclipse, ocaso, agonía y decadencia de Francia con una precisión, sabiduría y amor sencillamente excepcionales. Agonía moral, histórica: Francia había perdido la guerra mucho antes de la ofensiva alemana: su tejido estaba corrompido por una crisis espiritual todavía bien presente e inquietante.

PESTE CARNíVORA. La crisis y enfermedad de Francia tiene muchos rostros, que nos hablan de la proliferación del mismo cáncer en todos los pueblos europeos: hundimiento de los principios y valores donde habían crecido las raíces políticas del viejo continente; abandono de las élites (culturales, económicas, sociales, artísticas, administrativas, militares) al nihilismo; la peste carnívora de las ideologías totalitarias. Francia -recuerda Manuel Chaves Nogales- estaba hundida y presta a desaparecer y someterse a un ejército de ocupación mucho antes de que la Wehrmacht entrase con sus banderas y estandartes por los Campos Elíseos. Aquella agonía también ilumina la crisis espiritual de Europa, hoy.

ABC