
«Un clásico de la novela de aprendizaje latinoamericana que conjugó como ninguna otra la crudeza de la situación social del continente con la ingenuidad, el lirismo y la ternura de la infancia.» Matías Néspolo (El Mundo)
«Recomiendo a todos la lectura de este libro de Vasconcelos, cuya obra está exigiendo un serio estudio, pues es uno de los más espléndidos narradores que ha dado Brasil.» Antonio Olinto (de la Academia Brasileña de Letras)
«Mi planta de naranja lima es un documento social y un estudio psicológico que suena como una canción y donde hay una realidad intensa y por eso también ternura y amor.» Euclides Marques Andrade
Se me acaba esta lectura y me siento un poco huérfana. José Mauro de Vasconcelos habla de su niñez, con apenas 5 años, en un barrio muy pobre de Río. Y lo hace de manera sana - casi terapéutica- y,a la vez, a modo de homenaje hacia aquel amigo grande, "Portugo", que le supo descubrir con gestos la ternura.
No echo en falta ninguna ambición formal ni me paro a buscarle algún ligero arañazo que le haya dejado la traducción al texto original; no, porque la emoción de estos recuerdos narrados en primera persona tienen aquí una fuerza tan arrolladora que acalla cualquier amago crítico: Cuando un libro está vivo dan igual los saltos temporales, alguna incoherencia narrativa o la solidez de la estructura; cuando un libro está vivo, salta, se te encarama a los ojos y en esa distancia corta se crea un tú a tú mágico que borra todo lo demás.
Lo leí hace años y me encantó, muy recomendable.
Como indican en una de las reseñas, ¿tenéis previsto re-traducir la continuación, "Vamos a calentar el sol"? Es para esperarme y comprarme los dos juntos, ya que "Mi planta..." lo tengo en la traducción argentina...
José Mauro de Vasconcelos nació en Bangú (Brasil) el 26 de febrero de 1920. Hijo de una familia muy pobre, su madre era india y su padre portugués.