La prensa dice

9 feb
2008

Un Fairfax es un Fairfax, por Adolfo Torrecilla

"La educación de Oscar Fairfax, publicada en 1995, es una novela atípica pues lo más importante no es el argumento sino el plácido retrato de la alta sociedad norteamericana, tema habitual de la literatura de Louis Auchincloss (1917). Autor de más de 30 novelas, si buscamos en ellas un hilo conductor, lo que predomina es la descripción del ambiente de las altas finanzas y la banca. No persigue el morbo sino la fidelidad a unos hábitos y costumbres. Auchincloss todavía vive en Nueva York.

Escrita como unas memorias ficticias, "La educación de Oscar Fairfax" bien podrían ser las memorias del propio autor, pues muchos pasajes de la vida de Auchincloss aparecen narrados en esta novela, como su estancia en la Universidad de Yale y el ejercicio de la abogacía en un bufete de Wall Street.

Una educación distinta

"Un Fairfax es un Fairfax, supongo, escribe el narrador de la novela. Y ese peso de la familia se traslada al argumento. Comienza Oscar Fairfax sus "memorias" hablando de su padre y de sus negocios. Luego dedica bastantes páginas a hablar de su educación. Cuenta su estancia en el colegio Saint Augustine, donde se inician sus veleidades literarias, que luego serán más sólidas e importantes en Yale y durante su estancia en París. Tras sus años en Saint Augustine, se traslada a Yale, etapa bien descrita en la novela. Luego viene su incorporación a filas durante la Primera Guerra Mundial y la intensa dedicación a la abogacía en el despacho familiar. Tras su estancia en París a partir de 1927, ya casado con Constance, Oscar se entrega a la vida profesional. Es entonces cuando el narrador incorpora algunas tramas secundarias que le sirven al autor para ampliar su intención de hacer un fiel retrato de una sociedad exquisita, que se mueve en círculos cerrados, que sabe lo que quiere y que garantiza la estabilidad económica personal y también familiar.

Especialmente significativa es la evolución de la vida de Max Griswold, el hijo de un amigo ya fallecido de Oscar Fairfax, con el que coincidían durante las vacaciones en Bar Harbor. Max se convierte en un protegido de Oscar y acabará encarnando los valores de una nueva generación ya distinta a la de su tutor.

Considerado heredero de Henry James y Edith Wharton, la sociedad que describe Auchincloss está asentada en otros valores, aunque se comparten los mismos ambientes. Además, Fairfax es un tipo en vías de extinción, un abogado que tiene en muy alta estima los valores familiares y tradicionales y que empieza a ver cómo su mundo se resquebraja, pues las siguientes generaciones, a la que pertenece su hijo Gordon y también Max, su protegido, miran de otra manera la realidad, la política, el dinero y los negocios. Oscar no lo entiende. Y prefiere seguir instalado en sus posiciones.

La Gaceta