La prensa dice

19 mar
2011

Reseña de "Ratas de Montsouris" en el ABC Cultural

Una pipa colgada de los labios

Por Luis Alberto de Cuenca

Gracias a Dios, Léo Malet (1909-1996), «padre y maestro mágico» de la novela negra francesa, empieza a ser conocido y reconocido en España. En 1988, con anterioridad a la operación Malet en curso por parte de Libros del Asteroide, Ediciones B publicó su celebérrima novela Niebla sobre el puente de Tolbiac, que fuera trasladada al universo de las viñetas por el gran dibujante francés Jacques Tardi, lo mismo que otras muchas novelas del autor. Antes de soltarse el pelo en el territorio de la novela policiaca, Malet, que gustó siempre de autoproclamarse «anarquista conservador», anduvo unido al Grupo Surrealista bretoniano, publicando en la década de los 30 libros de versos de un enorme interés.

La edición de Niebla sobre el puente de Tolbiac de Ediciones B iba precedida de una breve y elogiosa «Presentación», a cargo de mi admirado Andreu Martín, en la que se insistía en el carácter autobiográfico de la serie Les nouveaux mystères de Paris -guiño evidente a Les mystères de Paris, el genial folletín decimonónico de Eugenio Sue-, a la que pertenecen tanto Niebla... como este nuevo título, Ratas de Montsouris, que acaba de aparecer en librerías, traducido por vez primera al castellano.


Rasgos personales

En el protagonista de la serie, el detective Nestor Burma, no es difícil hallar los rasgos personales de Léo Malet, quien anduvo en su juventud metido en todo tipo de fregados libertarios y colaboró con asiduidad en periódicos ácratas. Porque Burma es, con su ácido sentido del humor y con la maloliente y sempiterna pipa colgando de sus labios, uno de los personajes más divertidamente transgresores que ha dado la novela negra francesa (tan aficionada, por otra parte, a la incorrección política y al entusiasmo por lo marginal, como pueden atestiguar los lectores habituales de autores como José Giovanni o Jean-Patrick Manchette, por citar tan sólo dos nombres muy admirados por el que suscribe).

En Ratas de Montsouris, ambientada en el distrito XIV de la capital de Francia (cada una de las novelas pertenecientes al ciclo Les nouveaux mystères de Paris se desarrolla en un arrondissement parisino diferente), Burma se encuentra con un expresidiario, al que había tratado durante la última gran guerra, que le ofrece la oportunidad de ganar mucho dinero y de forma legal -un flagrante contrasentido- y es asesinado inmediatamente después, motivando las pesquisas ad hoc de Burma, que no cejará hasta el esclarecimiento del crimen.


Las cloacas de París

En el curso de sus investigaciones, el detective se topará con «los Ratas de Monsouris», la implacable banda de atracadores que da título a la novela. Malet utiliza un estilo directo, coloquial y vertiginoso, sin concesiones retóricas, sirviéndose de unas descripciones electrizantes y de unos ingeniosos y cinematográficos diálogos, y, de ese modo, nos sumerge de lleno en las cloacas sobre las que se asienta París, una ciudad que Léo Malet ama y conoce como nadie.

Las obras policiacas completas de Malet se publicaron entre 1985 y 1989 en la magnífica colección «Bouquins», de Robert Laffont, en cinco gruesos volúmenes al cuidado del imprescindible Francis Lacassin.

ABC Cultural

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