La prensa dice

Reseña de "Mátalos suavemente" en La Voz de Galicia

RENOVADORES DEL «HARD BOILED»

Por Héctor J. Porto

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Son dos autores de culto. Dos renovadores en la estética del hard boiled (novela negra estadounidense derivada del camino abierto por Hammett y Chandler), más allá de lo puramente detectivesco. Dos maestros en el uso de un lenguaje duro, de los diálogos cortantes, rápidos, demoledores, y del argot callejero. Dos autores que se han mostrado especialmente preocupados por reflejar la vida del suburbio, los hampones de medio pelo, los perdedores, los traficantes de droga a escala menor, expresidiarios, de tipos corrientes, normales, delincuentes de poca monta, la verdadera carne de cañón (o de prisión, directamente). Ambos además eran unos desconocidos para el lector español hasta hace bien poco, cuando dos editoras pequeñas pero corajudas —Libros del Asteroide y Sajalín— pusieron remedio a tamaña tropelía. Son George V. Higgins (Massachusetts, 1939-1999) y Edward Bunker (Los Ángeles, 1933-Burbank, 2005). A ambos, que son dos referentes cruciales para el cineasta Quentin Tarantino, los separa sin embargo un aspecto esencial, que los hace también muy distintos. Es el origen tan diferente de su condición de escritor. George V. Higgins viene del periodismo y de la enseñanza universitaria, de la abogacía, lo que lo llevó a su empleo como fiscal y a trabajar en la lucha contra el crimen organizado en Boston. Conoce el material que tratará en su obra de primera mano, como estudioso, como investigador. Y es un sibarita del oído: su capacidad para reelaborar el lenguaje pétreo, cínico, de la calle, de los bajos fondos es su conquista. Como en Los amigos de Eddie Coyle (novela con que Libros del Asteroide lo dio a conocer en España), lo mejor de Mátalos suavemente (titulo tomado en préstamo de la recentísima adaptación cinematográfica de Cogan’s Trade) son sus trepidantes diálogos, que marcan el intenso ritmo de la acción, que se desata en torno al atraco de una partida de póker. Además de gran novelista, habría sido un enorme guionista.

Otra cosa es Edward Bunker (que interpretó a Mr. Blue en el filme Reservoir Dogs), del que Sajalín culmina la edición en español de su producción novelística con Little Boy Blue. Bunker ama más a sus personajes, pero sobre todo escribe de lo que vivió en primera persona: abandono familiar, hogares de acogida, reformatorio, escuelas militares, atracos a mano armada, extorsión, cárcel reiterada, tráfico de drogas... En la obra de Bunker toda la carne se tuesta en el asador. Su crónica del desheredado es su propia vida. Quizá no sea un escritor tan fino, un estilista tan pulido, pero hay mucho corazón en las criaturas que retrata, demasiado creíbles incluso. Máxime en este Little Boy Blue (pequeño chico triste), cuya dura historia tiene fiel reflejo en La educación de un ladrón, apasionante autobiografía de Bunker publicada en español en el 2003 por el sello Alba.

La Voz de Galicia