La prensa dice

19 nov
2011

Reseña de "A sangre y fuego" en el Diario de Córdoba

España sin defensa

Pedro M. Domene

[Para leer esta reseña en el Diario de Córdoba, descárgate el pdf.]

Manuel Chaves Nogales (1897–1944) subtitula A sangre y fuego (2011), acertadamente, Héroes, bestias y mártires de España, una curiosa colección de cuentos, historias reales sobre la contienda española que, incluso hoy, se leen como un duro testimonio y curiosos reportajes de un periodismo hecho a pie de noticia. Sin duda, una de las pasiones del hombre, uno de esos temas que literariamente inspira a los narradores, es la guerra, y quizá porque humanamente ha sido desde siempre su aventura máxima, un experimento ancestral por enfrentarse con la muerte. Pero la sangre derramada durante siglos no han conseguido librar a la Humanidad de este innoble sentimiento.

Cada guerra constituye un trauma para la generación que la lleva a cabo, una secuela que se propaga y se extiende en el futuro de los más jóvenes. La Guerra Civil, que se inició en España en 1936 y terminó tres años más tarde, es el acontecimiento de mayor importancia en el siglo XX español. La bibliografía sobre este tema bélico es tan abundante como para que podamos contemplar con algo de serenidad algunos de estos episodios violentos, tanto de uno como de otro lado: conocidas novelas y repertorios de relatos han dado testimonio durante las últimas décadas en la narrativa española contemporánea. Quizá por eso sorprende que un libro como A sangre y fuego apareciese por primera vez en Chile (1937), meses después en Nueva York (1937) y, una vez más, en Londres–Toronto (1938), y desde entonces estuviera desaparecido hasta que la Diputación de Sevilla reunió la Obra Narrativa Completa, en 1993, una edición a cargo de María Isabel Cintas Guillén. El libro reaparecía en las librerías españolas en 2001 (Espasa), en 2004 (Asociación de Libreros), en 2009 y ahora de la mano de Libros del Asteroide (2011), editorial que está recuperando casi todas las obras del autor sevillano.

Con una introducción de María Isabel Cintas, los nueve cuentos o relatos extensos cuentan episodios de la contienda con esa equidistancia y lucidez con que se escribe la buena literatura. La mirada en estas historias es la un hombre de izquierdas, liberal y pequeño burgués, antifascista, que supo ver en esta guerra la estupidez, el sufrimiento y la crueldad, y tal vez por eso sus cuentos relatan cómo las bombas caían sobre las buenas gentes en las largas cuando recogían el pan, o los señoritos jerezanos cazaban obreros montados en sus caballos, al tiempo que escribe acerca de anarquistas practicando el bandidaje en el Levante, añade datos sobre la quintacolumna, y se lamenta sobre las atrocidades de milicianos o las de falangistas, legionarios y moros en su avance hacia la capital de España. Habla de la izquierda desde la izquierda misma, de las desafortunadas acciones de los comités obreros en un Madrid ocupado, y se lamenta del grave atentado contra la inteligencia. Libro duro, aunque revelador, y aun más triste, muestra la amarga causa de una libertad proclamada, pero que nadie defendió en una España libre.

Cuadernos del Sur - Diario de Córdoba