La prensa dice

4 jul
2010

Pálpito de novelas, por José Giménez Corbatón

Sue Kaufman (Nueva York, 1926- 1977) publicó Diario de un ama de casa desquiciada (Traducción de Milena Busquets, Barcelona, Libros del Asteroide, 2010) en 1967. Años convulsos los sesenta. En el 68, aunque

hoy algunos apagavelas lo discutan, volvía a arder París y el chisporroteo llovía lejos: se abrían cancelas en sus bulevares y en otros jardines del mundo. Se hablaba de anticapitalismo desde nuevas trincheras ideológicas, ya no sólo desde la comunista ortodoxa; se estrenaba la ecología; la libertad sexual; el feminismo. Los campus norteamericanos se agitaban. Las comunas hippies, tan caricaturizadas años después, aportaban nuevas formas de relación que han dejado su huella. Hoy todo se ve viejo, sobre todo porque nuestras sociedades desarrolladas, de vientres complacientes y agradecidos, cachazudos, se dejan seducir una vez más por los jurásicos neoconservadores (¿qué tienen de neos?).

Diario de un ama de casa desquiciada es una brillante y divertidísima novela que describe la toma de conciencia de una mujer de clase acomodada, universitaria y neoyorkina, casada con un brillante abogado al servicio de la especulación dineraria, un triunfador galopante, y madre de dos niñas caprichosas y exigentes que el lector no sabe si odiar o compadecer, y acaba haciendo ambas cosas. Tina Balser, el ama de casa en cuestión, es un personaje complejo, enternecedor hasta la exasperación, que se descubre a sí misma desde la total entrega a su marido, un cretino tipo que habría hecho las delicias de Molière, hasta una esperanzadora aceptación del yo íntimo y liberador (en el que cabe incluso la ocultación de aquello que se hace necesario silenciar), el único remedio posible para tratar de conciliar la vida social con la del individuo libre. La novela es un estudio psicológico perfecto, lleno de humor amargo, de sarcasmo explosivo. Puede que, como dice la editorial que la publica ahora por primera vez en España, Diario de un ama de casa desquiciada sea una de las novelas fundacionales de la nueva conciencia femenina surgida en Estados Unidos hace medio siglo, pero no ha perdido ni un ápice de vigencia. Lectura recomendada también para varones actuales que no han renunciado -ni parece que piensen hacerlo- a pisar fuerte.

Diario de Teruel